Los veraneantes reclaman al Ayuntamiento y a la Comunidad que comiencen a trabajar ya para solucionar los problemas de suciedad y falta de servicios que sufren desde hace muchos años.
El mal estado de las playas del Mar Menor obtiene el suspenso de los vecinos, quienes un año más vuelven a demandar al Ayuntamiento y a la Comunidad que tomen medidas urgentes para evitar la mala imagen de algunas localidades, como Los Urrutias, en donde los residentes han vuelto a manifestarse este verano contra la suciedad que se acumula en los espigones y el retraso del paseo marítimo.
Juan Martínez, vocal de playas de la Federación de Asociaciones de Vecinos, explicó que en la zona de Playa Paraíso y en Islas Menores las principales quejas se deben a las deficiencias en el servicio de transporte urbano. «Los autobuses no llegan a la entrada de Playa Paraíso y los vecinos tienen que desplazarse hasta Playa Honda para poder coger el autocar», dijo. Una situación similar ocurre en Islas Menores, a donde tampoco llegan los autobuses, lo que obliga a los residentes a acercarse a Mar de Cristal para poder coger el autobús. «No se trata de un problema nuevo porque llevamos años reclamando este servicio a Alsa y al Ayuntamiento», argumentó.
Por otra parte, en Los Nietos y en Los Urrutias, el Instituto Municipal de Servicios del Litoral retiró a principios del verano uno de los tres aseos químicos instalados en las playas. «Dijeron que no tenían suficiente presupuesto. En Los Urrutias, la asociación de vecinos ha pagado uno para poder mantener el servicio», añadió.
Respecto al servicio de limpieza viaria, los vecinos admiten que los barrenderos acuden todos los días a limpiar. Sin embargo, en Mar de Cristal, Los Nietos y Los Urrutias hay quejas. En opinión de Martínez el problema «se debe a una mala planificación del servicio. Hay calles en las que barren todos los días y otras por las que no pasan nunca. La máquina sopladora esparce la suciedad y no traen una barredora que es lo que realmente hace falta», argumentó.
Aunque si hay una zona del litoral que se ha ganado el «cero patatero» de los vecinos es Los Urrutias. «Los espigones que hay entre Los Urrutias y Punta Brava son una cloaca de suciedad, lodo y fango. La gente no se puede ni arrimar a la cara sur y cada año va a más», dijo. Además, un recurso judicial tiene paralizadas las obras del paseo pendientes del derribo de la única vivienda que queda en la orilla. También está en suspenso el dragado de la zona del Puerto, a la entrada del Club de Regatas, a causa de las alegaciones de Anse al proyecto porque en esas aguas desova una especie protegida. «Estamos pendientes de reunirnos con el director general de Biodiversidad para intentar desbloquear este asunto», señaló.
FUENTE: laopiniondemurcia.es





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