Ecologistas en Acción rechaza, aunque no le sorprenden, las recientes declaraciones del alcalde de La Unión , Francisco Bernabé, y del Consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz, que pretenden sumar a su saco de proyectos repetitivos e insostenibles el futuro de la bahía de Portmán.
Según Natalia Martín, responsable de Medio Marino de la organización “era un secreto a voces que la regeneración de la bahía de Portmán era vista por muchos cargos públicos como una nueva oportunidad de ladrillazo”. Lo grave del caso, para Martín, es que “llevamos 30 años pidiendo la regeneración ambiental de la zona”, y ahora que parece que por fin se van a destinar muchos millones de dinero público para regenerarla, “se destapan los verdaderos intereses de Alcalde y Gobierno Regional”, que no son más que la vuelta al agotado, nefasto e insostenible modelo del ladrillo y campo de golf.
Así, Ecologistas en Acción se opone abiertamente a que se aproveche la inmensa inversión de dinero público que va a suponer la regeneración, para que unos pocos bolsillos privados se intenten lucrar con un nuevo ladrillazo, y a costa de dilapidar una vez más recursos costeros que podrían albergar otros modelos de desarrollo.
Para Ecologistas en Acción resultan patéticas las pretensiones de crear, según sus declaraciones, «un auténtico paraíso turístico y un enclave privilegiado que va a situar el litoral murciano en la Costa Azul del litoral mediterráneo español», si pretenden intentarlo de nuevo a base del agotado modelo de cemento y campos de golf. “Parece que en la Región de Murcia no aprendemos de los errores del pasado cercano, y pretendemos echar ladrillo y hormigón sobre una bahía que ostenta el triste título de ser uno de los mayores desastres ecológicos y socioeconómicos del Mediterráneo”, asevera Martín. Además resulta vergonzoso que una vez más el Consejero de Cultura aplauda el que se despoje un tramo de costa de sus valores históricos y culturales, en pos de un modelo carente de identidad, repetitivo en todo el mediterráneo, y que realmente sólo beneficia a unos pocos.
El colectivo ecologista insiste, una vez más, en la necesidad del cambio real de modelo, alejado de ejemplos como La Manga y los pueblos ribereños del Mar Menor que sufren una enfermedad crónica, como se demuestra año tras año, derivada de la inexistente planificación urbanística y del ansia por el dinero rápido y fácil por encima de cualquier consideración sobre el futuro (ambiental, social o económica). También reiteran su rechazo al resto de insostenibles e irracionales “megaproyectos estrella” del Gobierno Regional: proyecciones como la mal llamada Actuación de Interés Regional de Marina de Cope, nuevos aeropuertos innecesarios, parques temáticos como la Paramount , etc, que demuestran que este Gobierno Regional tiene una venda en los ojos que no le deja ver la realidad de las consecuencias de su mala gestión.
Para Ecologistas en Acción, la bahía de Portmán y la Sierra Minera deben configurarse como un escenario de aprendizaje, de educación y concienciación sobre los valores ambientales, culturales, geológicos y mineros; como precedente de un tramo de costa recuperado basándose en la deuda histórica y no en los intereses de siempre. El pueblo de Portmán y su entorno privilegiado no pueden convertirse en un ejemplo más de cosas mal hechas e incompetencia de las Administraciones Públicas, anteponiendo de nuevo los intereses privados sobre los públicos.
Por ello la organización ecologista insta a sus promotores, tanto al Alcalde de La Unión , como al Consejero de Cultura, a que retiren esta propuesta y busquen otras opciones de mayor sentido común. En definitiva, se trata de que, al menos una vez, hagan gala de los puestos que ocupan, y que piensen en un futuro sostenible para el pueblo, y en fomentar la historia, la cultura y los valores naturales de la zona, en vez de barrer todo eso para construir otro vulgar, clónico e insostenible resort.
Los vecinos de La Unión y el Gorguel convocan para el próximo DOMINGO 12 DE DICIEMBRE, una Concentración en la plaza del antiguo mercado de La Unión, para exigir la inmediata puesta en marcha de la regeneración de la bahía de Portman y el rotundo rechazo a la instalación de una dársena de contenedores en el Gorguel.
Diversas asociaciones sociales y ambiéntales de la Región de Murcia apoyan esta concentración.
Las asociaciones de vecinos convocan una concentración a las 12.00 de la mañana en la plaza del antiguo mercado de La Unión para exigir la inmediata puesta en marcha de la regeneración de la bahía de Portman y el rotundo rechazo a la instalación de una dársena de contenedores en el Gorguel. Esta concentración, que muestra de forma clara la posición de la sociedad civil de la Región de Murcia ante la insostenible e impactante terminal de contenedores en el Gorguel, y la justicia social que se debe cumplir sin más retrasos con el pueblo de Portman, se suma a las numerosas actividades y movilizaciones que se llevan realizando en los últimos meses por parte de vecinos y asociaciones sociales y ecologistas.
Ecologistas en Acción, junto a otras asociaciones, se ha sumado a esta protesta, con la que reafirma la incompatibilidad entre ambas actuaciones, y, junto con los vecinos, exigen a la Autoridad Portuaria de Cartagena que deseche el insostenible, innecesario e impactante proyecto de Macropuerto en El Gorguel, y que se realice un análisis de alternativas real y una justificación de la situación económica y social que supuestamente supliría esta dársena.
Así mismo, se exige la regeneración de la bahía de Portman, y el totalmente legítimo debate de compatibilidad, con la realización de un riguroso análisis de competencia entre ambos proyectos, tal y como indica el propio Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino en el reciente informe emitido, que indica los requisitos a incluir en la realización del Informe de Sostenibilidad Ambiental de la nueva dársena de Cartagena.
Las Administraciones Públicas deben garantizar las necesidades de la sociedad a la que representan. Por tanto, ante proyectos de este calibre, la opinión pública es un factor importante y debería de ser decisivo a la hora de la toma de decisiones de proyectos que puedan tener un impacto sobre los recursos naturales y que puedan comprometer nuestro futuro y el de las generaciones venideras.
En este caso la posición de la sociedad es clara, y seguirá luchando en la calle y en todas las Administraciones tanto regionales y estatales como europeas, para que el proyecto de la terminal de contenedores no se instale en el valioso paraje del Gorguel. Para que la Autoridad Portuaria de Cartagena y el Gobierno Regional escuchen su negativa a este proyecto, y la reivindicación histórica de la regeneración de la bahía de Portman.
Por ello, se invita a toda la sociedad a que asista el próximo domingo a las 12:00 a esta concentración en La Unión, y que se sume a la reivindicación de ¡¡No a la construcción de la dársena de contenedores en el Gorguel!! ¡¡Si a la regeneración de la bahía de Portman!!
La Federación de Asociaciones de Vecinos de la Comarca de Cartagena inició ayer una campaña de recogida de firmas a favor de la regeneración de la bahía de Portmán y contra la construcción de una terminal de contenedores en la de El Gorguel.
Los vecinos, que pretenden recoger en un mes entre tres y cuatro mil firmas, dieron el pistoletazo de salida a su iniciativa recabando apoyos en el mercadillo semanal de La Unión.
La campaña recorrerá los municipios afectados por el proyecto de macropuerto de El Gorguel, que promueve la Autoridad Portuaria de Cartagena y que está a la espera de los informes del Ministerio de Medio Ambiente.
La federación vecinal considera que la dársena para buques de mercancías y el uso de Portmán tras la limpieza de estériles mineros es «incompatible». Por ello, reclama una nueva ubicación para la terminal de contenedores. Los vecinos entregarán las firmas a las administraciones y a la Autoridad Portuaria.
El director del proyecto defiende la batería de La Chapa frente a San Isidoro, y el Ejecutivo prometió ceder ésta a Anse antes de pedirla la UPCT y el Ayuntamiento. Medio Ambiente no cede a Ciencia ni a la Comunidad sus baterías. Se las compró a Defensa y sólo las vende
El PP acusó a Costas de querer «regalar a sus amigos ecologistas» la fortaleza de Cala Cortina.
La instalación del Observatorio Oceanográfico Costero de la Región de Murcia en la antigua batería militar de costa de San Isidoro y Santa Florentina, en el entorno del puerto de Cartagena, ha perdido terreno en los últimos meses respecto a la opción de ubicarla en otro viejo emplazamiento defensivo: la batería de La Chapa, situada junto a la bahía de Portmán, justo en el límite territorial con La Unión pero en suelo cartagenero. Detrás están las trabas legales y económicas que el Gobierno central ve a la instalación preferida por la Comunidad Autónoma, la Universidad Politécnica de Cartagena (que comparte el proyecto con la Universidad de Murcia, UMU) y el Ayuntamiento de Cartagena, así como la división entre los técnicos del proyecto.
Uno de los principales motivos de conflicto es que antes de proponer San Isidoro como sede del observatorio, su propietario, el Ministerio de Medio Ambiente dio su visto bueno a un proyecto de la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) para abrir un centro de interpretación marino. Lo hizo a raíz de la sugerencia de ese grupo ecologista durante el concurso público de ideas de uso para la batería cuando Medio Ambiente se la compró al Ministerio de Defensa dentro de un paquete de instalaciones costeras inutilizadas.
En todo caso, la creación del Observatorio forma parte de uno de los compromisos alcanzados entre las comunidad autónomas y el Gobierno de España en la Conferencia de Presidentes regionales de 2007, de cara a impulsar instalaciones científico-técnicas de carácter singular. En el caso de la Región de Murcia, la Comunidad se fijó en su litoral y el potencial de las dos universidades públicas en ingeniería y biología marinas de cara a la investigación científica y el desarrollo tecnológico, por ejemplo para el sector naval.
«Entre Tiñoso y Palos»
Como primera fase del proyecto, que está a punto de acabar, se fijó elaborar un proyecto técnico y elegir una ubicación para el observatorio. Para ello, se firmó un convenio de un millón de euros repartido a partes iguales y se nombró una comisión de seguimiento formada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, Comunidad y universidades, y una comisión de expertos.
Después de varias reuniones y visitas a posibles emplazamientos, esta última comisión ha entregado recientemente su proyecto técnico y ha recomendado una opción distinta a la de Santa Ana.
Fuentes de la Alcaldía de Cartagena, que tiene al frente a Pilar Barreiro, afirmaron ayer que a esta institución lo que le consta es que el comité científico ha expresado su preferencia por la batería urbana, situada entre el muelle militar de La Curra y la playa de Cala Cortina.
En esta versión del Ayuntamiento coincidieron también fuentes de la UPCT, representada en el comité de especialistas por dos profesores.
Sin embargo, en declaraciones a ‘La Verdad’ el director técnico del proyecto, el profesor de Ecología de la UMU Ángel Pérez Ruzafa, aseguró que «la recomendación» del comité técnico es «que el Observatorio esté en el municipio de Cartagena, pero en un punto equidistante entre Cabo de Palos y Cabo Tiñoso, con accesos terrestres al mar buenos y con las instalaciones principales cerca del puerto de Cartagena pero no en él para no dificultar las maniobras, pero no en un lugar colgado de un acantilado».
Preguntado acerca de si este último obstáculo se refiere a la batería de Santa Florentina, Pérez Ruzafa respondió: «Sí». Añadió que son necesarias estaciones de medición en los cabos y el Mar Menor y si bien no quiso confirmar si el emplazamiento propuesto para el observatorio es La Chapa, este diario ya adelantó era uno de los sitios estudiados. Siguiendo las palabras de Pérez Ruzafa, cumple las exigencias de estar en el municipio de Cartagena y entre los dos cabos.
Junto al Espalmador
Otras ubicaciones analizadas están, como San Isidoro, en el área de la bahía de Cartagena: las atarazanas del antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM) y el antiguo muelle del carbón, junto a la playa de El Espalmador.
A la indefinición de un proyecto clave para la Región contribuye la lucha política entre PP y PSOE. En febrero, la exigencia por parte del Ayuntamiento y del PP de la Asamblea Regional de que el Gobierno ponga el observatorio en San Isidoro y no se la dé «sus amigos de Anse» provocó la reacción del delegado del Gobierno en la Región, Rafael González Tovar. Éste reprochó que se quiera «imponer una ubicación sin contar nadie» y se pretenda que Medio Ambiente ceda «a cambio de nada» a la Comunidad una batería que él tuvo que comprar al Ministerio de Defensa.
Precisamente, fuentes de la administración central confirmaron que lo primero es lo que diga el comité científico, y, luego resolver si la Comunidad está dispuesta a comprar la batería puesto que «los ministerios no se regalan ni se ceden nada entre sí, sino que se lo venden y compran». Así, Ciencia y Tecnología tendría que adquirir San Isidoro. Claro que también que hacer lo mismo con La Chapa.
El Pleno de la Corporación acorgó por unanimidad la iniciativa del edil de IU, José Haro, para que los 17 concejales del Ayuntamiento se encierren en la Casa Consistorial al objeto de «exigir la inmediata regeneración de la Bahía de Portmán y el abandono del proyecto de terminal de contenedores de El Gorguel».
El acuerdo reflejado en la votación del texto resolutivo de la moción coincidió con el momento más tranquilo del debate. Previamente, los portavoces municipales protagonizaron un tenso cruce de acusaciones sobre cuándo iniciar el encierro.
El PSOE, con el apoyo de los colectivos vecinales en un escrito de propuestas a la Corporación, quería que fuese en ese mismo momento, al terminar la sesión plenaria. IU y PP no lo aceptaron y esgrimieron la fecha del 15 de octubre, viernes, para no hacer coincidir la protesta con las fiestas patronales, que se celebran hasta el día 12.
Llegar a Bruselas
Al final, el alcalde Francisco Bernabé intervino para cuestionar «la utilidad» del encierro, puesto que, a su parecer, «tanto el Gobierno Regional como el Ministerio de Fomento tienen muy claro que quieren llevar a cabo el proyecto de contenedores en El Gorguel». En opinión de Bernabé, «para conseguir que no se haga allí, los ecologistas lo tienen claro, y estoy de acuerdo, en que hay que llegar a Bruselas». Se refería, de esta forma, a la posibilidad de que las autoridades ambientales europeas se decanten en contra de esa ubicación, al estar afectada por importantes figuras de protección como LIC y ZEPA.
El texto de la moción incluye varias aportaciones del PSOE y de los colectivos vecinales de Portmán, como que el encierro sea «indefinido»; emisión de bandos municipales para informar sobre el misma y pedir colaboración a los ciudadanos.
Ecologistas en Acción considera insólito que Puertos del Estado destine ya fondos al incierto proyecto de instalación de la Terminal de Contenedores en el Gorguel, que todavía no es más que un espejismo, mientras el pueblo de Portman ve de nuevo como la promesa de la regeneración de la bahía es una deuda histórica eternamente incumplida.
Ecologistas en Acción ha calificado de inaceptable el que se destinen ya importantes cantidades de los fondos públicos para el todavía hipotético proyecto de instalación de una Terminal de Contenedores en el Gorguel, mientras que la bahía de Portman sigue en espera de ser regenerada, y sin apenas presupuesto para un año más de estudios, tras 20 años de promesas incumplidas.
Uno de los mayores desastres ecológicos de todo el Mediterráneo, en el cual la industria minera vertió al mar toneladas de residuos mineros, con el beneplácito de las autoridades competentes, sigue, 20 años después del cese de dichos vertidos, sin ser solucionado a pesar de que la Regeneración de la Bahía de Portman está considerada como Actuación de Interés Regional.
En esta ocasión, lo que se antepone a la regeneración es un inviable e insostenible proyecto que aún no cuenta con la Evaluación de Impacto Ambiental, ni con el beneplácito del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, y lo más importante; la aprobación por parte de la Unión Europea, ya que el proyecto afectaría a zonas de alto valor ecológico pertenecientes a la Red Natura 2000. Pero el Macropuerto del Gorguel no sólo se enfrenta a la oposición de los ecologistas, sino que cuenta con gran oposición ciudadana, principalmente vecinos del Gorguel, La Unión, Portman y Cartagena.
Un matiz importante según la responsable de Medio Marino, Natalia Martín, es que “el proyecto megalómano en El Gorguel choca frontalmente con la regeneración de la Bahía de Portman, ya que el impacto visual, la contaminación derivada del puerto y del tránsito de barcos de gran envergadura, así como la casi segura modificación de la dinámica sedimentaria supondrían un gran impedimento para la regeneración y el futuro desarrollo del pueblo”, lo cual sería una falta de respeto al pueblo de Portman.
Ecologistas en Acción considera imprescindible que el proyecto de Regeneración de la Bahía de Portman de el pistoletazo de salida de una vez por todas y sin más retrasos injustificados.
Según la responsable de Medio Marino, “ya va siendo hora de que se haga justicia con el pueblo de Portman y con su bahía”. Esto implica inequívocamente el abandono definitivo del impactante e inviable proyecto que haría desaparecer el singular pueblo pesquero del Gorguel, así como sus ricos valores ambientales, culturales, geológicos, sociales y mineros. Ambos proyectos, regeneración y Macropuerto, son por tanto “totalmente incompatibles”.
El afán por llevar a cabo proyectos que causarían tanta destrucción como es de la Terminal de Contenedores en el Gorguel, ponen en tela de juicio la buena voluntad de las Administraciones públicas regionales y estatales por conservar el Medio Ambiente.
“Mientras en la Bahía de Portman, una deuda histórica, sólo se ha presupuestado 909.000€ para el año que viene (suponiendo un total invertido de 3’4 millones de euros en los últimos 20 años) y no hay dinero previsto en los tres años siguientes, para el Gorguel se destinan varios millones, a pesar de que no cuenta con los permisos necesarios”.
Sorprendentemente, Puertos del Estado destinaría al Macropuerto del Gorguel en los próximos 3 años más de un millón de euros, y ya tiene reservados 66,7 millones para unas obras que aún no se han aprobado y que costarían más de 600 millones de euros de dinero público.
Hay que recordar que el propio Adrián Ángel Viudes, Presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, calculaba que la terminal costaría nada menos que 1.400 millones de euros, de los cuales el 60% se pagaría con dinero público.
Lo más grave, según Martín, es que este anuncio se hace “cuando el Macropuerto no cuenta con ninguna garantía de ser construido, ya que todavía no se ha realizado el estudio de impacto ambiental, y la zona cuenta con varias figuras de protección de ámbito internacional”. Aunque no es el único despropósito que denuncia la asociación “en el nuevo mapa ferroviario de mercancías propuesto por el Ministerio de Fomento aparece ya la zona de actividad logística (ZAL) anexa al Macropuerto del Gorguel” algo insólito para esta organización.
En este sentido, la organización ecologista considera inaceptables los intentos que las administraciones públicas regional y estatal están llevando a cabo para aprobar este inviable e insostenible proyecto por la vía de los hechos consumados y las expectativas empresariales creadas. Máxime teniendo en cuenta que se trata de un proyecto sumamente impactante social y ambientalmente, que afectaría a zonas protegidas a nivel internacional, y cuyo estudio de impacto ambiental se prevé difícil de aprobar.
Las necesidades económicas y sociales de la Región de Murcia no pasan por construir nuevas infraestructuras portuarias (véase el ejemplo de la nueva dársena de Escombreras), sino por llevar a cabo un desarrollo sostenible que respete el territorio así como los valores ambientales y sociales que van implícitos en él. La Región de Murcia no necesita un Macropuerto de Contenedores, necesita una eficaz y respetuosa gestión de los recursos naturales.
Por ello, Ecologistas en Acción exige a las Administraciones Públicas que planifiquen de forma sostenible los usos y aprovechamientos de los espacios y recursos naturales, dejando a un lado infraestructuras de este calibre, que no hacen sino esquilmar cada vez más la tan dañada costa murciana.
Una chispa de la ‘radial’ con la que una brigada de conservación de carreteras reparaba un poste metálico cerca de Portmán causó ayer el mayor incendio forestal ocurrido en la Región de Murcia en lo que va de año. Durante seis horas, el fuego devastó unas 120 hectáreas de terreno de monte bajo de gran valor ambiental entre la bahía unionense y la playa cartagenera de El Gorguel.
La cercanía de la refinería de Escombreras obligó a la Dirección General de Emergencias de la Comunidad Autónoma a decretar el nivel 2 de alerta y pedir el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias, que anoche desplazó una sección con medio centenar de soldados procedentes de la localidad valenciana de Bétera.
El incendio se declaró sobre las 13.15 horas en un arcén de la carretera N-345 que une La Esperanza y Portmán, a escaso medio kilómetro de esta localidad, y pronto se extendió hacia el monte. La rápida intervención de los bomberos impidió que las llamas alcanzaran la única casa habitada que hay en la zona, así como a una antena de telefonía móvil. Sin embargo, las lenguas de fuego siguieron avanzando imparables en dirección norte.
Sobre las tres de la tarde, expertos del Plan Infomur tenían señalados siete frentes de fuego que fueron apagando con la ayuda de doscientos profesionales pertenecientes a las brigadas helitransportadas de la Comunidad Autónoma, bomberos del Consorcio y del Ayuntamiento de Cartagena, así como por efectivos de Protección Civil de Cartagena y La Unión.
Las labores terrestres fueron apoyadas desde el aire por dos helicópteros de la Comunidad y un tercero procedente de la localidad alicantina de Muchamiel. Un hidroavión aportado por la Comunidad Valenciana ayudó a media tarde a controlar el fuego y a dejar activos sólo los dos frentes más rebeldes, que avanzaban por la Cala del Caballo hacia El Gorguel.
- El Instituto Español de Oceanografía y Anse documentan manchas de plantas que la nueva terminal destruiría, y revelan la conservación del área pese a los vertidos mineros.
- Hallan una gran pradera de posidonia junto a El Gorguel, una costa con corales, estrellas y erizos.
«Contrariamente a lo que viene asegurando la Autoridad Portuaria de Cartagena, buena parte del litoral sumergido que sería afectado por el macropuerto de El Gorguel no está precisamente destruida por los vertidos de residuos mineros. Y lo más sorprendente ha sido comprobar que, a partir de la aparición de manchas aisladas de posidonia oceánica, hay una pradera continua de este hábitat de más de dos kilómetros de longitud que no había sido detectada en la cartografía de la Comunidad Autónoma». Así explica el portavoz de la asociación ecologista Anse, Pedro García, la importancia de un reciente hallazgo de su colectivo y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) que puede ser un fuerte obstáculo para la aprobación por el Ministerio de Medio Ambiente del muelle de mercancías proyectado en el límite costero de Cartagena y La Unión.
Según García, entre la Peña de La Manceba y el Cabo de Agua hay unas 23 hectáreas de formaciones aisladas de posidonia y otras 23 de barrera continua. El hallazgo es consecuencia de inmersiones impulsadas por Anse en el verano de 2008 bajo la Sierra de La Fausilla, protegida como Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección de Aves.
«Hay valores naturales mucho más relevantes de lo que se pensaba. El macropuerto destruiría comunidades submarinas que deben ser conservadas por sus valores y su contribución a proteger y regenerar los recursos pesqueros», dice García.
Como ilustración, éste señala que habría que ocupar unas 300 hectáreas de superficie marina, alrededor del triple de lo que ocupa la Bahía de Portmán. «¡Imaginemos llenar de hormigón 600 campos de fútbol con una altura de veinte metros!», comenta.
Anse muestra hoy en ‘La Verdad’, con fotos del biólogo Juan Carlos Calvín, la exuberante riqueza de los fondos marinos, donde conviven corales, estrellas de mar, erizos, esponjas, salmonetes o morenas.
Al puerto se opone el Ayuntamiento de La Unión por la cercanía a la Bahía de Portmán, y el Gobierno central tiene muchas dudas por el posible «choque» económico y ecológico con el costoso plan de regeneración de esta última zona, anegada por residuos mineros.
Los ciudadanos aquí reunidos, vecinos de Portmán, vecinos de La Unión, componentes de distintos grupos ambientalistas y sociales, murcianos y murcianas preocupados por la propuesta de un Macropuerto de Contenedores en el Gorguel por parte de la autoridad portuaria de Cartagena y la administración regional, nos vemos obligados una vez más a protestar enérgicamente ante lo que consideramos un nuevo atentado a nuestro medio ambiente, a nuestro patrimonio cultural, a nuestra calidad de vida, atentado que vuelve a dirigirse a un tramo de costa, a unos paisajes y a unos ciudadanos que han sido maltratados una y otra vez, desde hace décadas, bajo la excusa de un interés general que siempre ha ocultado intereses estrictamente particulares, decisiones impuestas en un ejercicio desmedido de poder y horizontes de ambición y codicia personal.
No y no, una vez más debemos rechazar un proyecto como la dársena del Gorguel, que intensificará aún más la degradación de la zona, comprometerá el futuro de la regeneración de la Bahía de Portmán, y truncará sin lugar a dudas las limitadas expectativas que se vislumbran de poder diseñar un nuevo modelo armonioso entre la actividad económica, el desarrollo legítimo de la población local, el medio ambiente y el patrimonio cultural. Lea el resto de esta noticia
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